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  Colegio Gerardo Molina
 

El 27 de marzo de 2008, el Alcalde Mayor de Bogotá, Samuel Moreno, y el Secretario de Educación, Abel Rodríguez, hicieron la entrega oficial del Colegio Gerardo Molina.

El colegio queda en la localidad de Suba, en la Trasversal 139 No. 143A - 06. Podrá ser usado por 3.620 alumnos en dos jornadas. Tiene 36 salones de clase, cuatro laboratorios, ludoteca, taller de danzas, dos aulas de tecnología, tres de informática, sala de audiovisuales, emisora, aula múltiple, comedor escolar y cocina, así como amplias zonas verdes y deportivas.

Durante la ceremonia de inauguración, Gonzalo Cataño, sobrino de Gerardo Molina, pronunció estas palabras: 

Colegio Gerardo Molina

Gonzalo Cataño[1]

 Primero que todo, quiero agradecer a las autoridades del Distrito Capital la invitación a participar en este bello evento: la entrega a los capitalinos del Colegio Distrital Gerardo Molina de la localidad de Suba.

Nunca fue más apropiado el nombre de una institución educativa para los sectores populares. Los que conocieron a Gerardo Molina saben que una de sus fatigas fue la educación. A ella entregó gran parte de su vida. Fue rector de la Universidad Nacional y de la Universidad Libre. La educación estaba, además, presente en su proyecto político. Tenía muy claro que a través de ella –de la educación primaria, secundaria y universitaria– se abrían las puertas de la cultura, de la participación y de la igualdad sociales. No era, por supuesto, tan ingenuo de pensar que la igualdad se alcanzaba con la sola educación. Sabía que era un ingrediente de ella, pero no suficiente. Para lograrla había que luchar en otros frentes. Abrir la participación en la esfera política y acrecentar el mercado de trabajo para que los egresados pudieran llevar a la práctica su aprendizaje. Mucha educación sin posibilidades laborales es como querer vaciar un tonel de vino en una copa. Con la primera inclinación se llena y el vino restante se pierde. En pocas palabras, también hay que expandir el mercado de trabajo. Si esto no se logra, tendremos muchos jóvenes con altos niveles educativos deambulando por las calles en actividades apenas relevantes para la sociedad.

Sobre estos asuntos Gerardo Molina reflexionó una y otra vez, especialmente en lo que respecta a la calidad de la educación. No es fácil definir este concepto. Tiene muchas acepciones y todas ellas de medición delicada. Pero en vías de una exposición esquemática, podemos decir que la calidad educativa alude al nivel formativo que una institución es capaz de ofrecer a su audiencia estudiantil. Enseñanza primaria que no enseñe a leer y a escribir es de mala calidad; enseñanza básica que no difunda los rudimentos de las ciencias y de las humanidades o de la participación ciudadana, es de mala calidad, y universidad que no enseñe cómo desarrollar el conocimiento o que apenas cubra los requisitos mínimos de la formación profesional, es de mala calidad. Cuando los egresados lleguen al mercado de trabajo y no sean capaces de responder efectivamente a las demandas de sus ocupaciones, se darán cuenta que su formación –su adiestramiento– fue de mala calidad.

En representación de la familia Molina –de su esposa, sus hijos, su sobrinos y sus nietos– quiero agradecer a las autoridades de la ciudad de Bogotá la feliz iniciativa de bautizar este colegio con el nombre de uno de los más ilustres representantes del pensamiento democrático colombiano. Señor Alcalde Samuel Moreno Rojas, cuando las nuevas fuerzas políticas acceden al poder, sus líderes deben apropiarse de las mejores tradiciones de pensamiento para nutrir los programas de renovación y cambio. Y qué mejor ejemplo que el de Gerardo Molina, un profesor, un escritor y un hombre de la política que dedicó su vida a la defensa de los valores de la participación, la tolerancia, la igualdad y la democracia, valores todos fáciles de enunciar, pero difíciles de llevar a la práctica.

Muchas gracias
Bogotá, marzo 27 de 2008


[1] Sociólogo. Profesor de la Universidad Externado de Colombia.

 

 

Gonzalo Cataño y Samuel Moreno, Alcalde de Bogotá

 

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Ultima actualización abril de 2008
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